
Siempre me gustó leer y escribir.
Alguna vez soñé con ser escritor, otros niños soñaban con ser aviadores o doctores.
Lo intenté, pero no era tan bueno como Yo hubiese querido; como leía mucho, tenía donde compararme. Lo más lejos que llegué fue escribir teatro y ver alguna obra mía montada.
Pero este gusto por la expresión no pude dejarlo, y se reactivó cuando comenzaron a pedirme asesorar emprendedores para construir y presentar su elevator pitch durante primera década de los dos mil. Con mi ojo teatral podía ver los errores garrafales que cometían algunos en su comunicación.
En ese tiempo Yo había creado y conducido el primer programa en español en Youtube que hablaba de emprendimiento e innovación, llamado Open Mind Business, que duró dos años, por donde pasaron grandes empresarios, autoridades, y varios emprendedores que hoy son considerados muy exitosos. Pude ver los patrones comunes de los aciertos y errores comunicacionales de mis invitados que constituyeron luego el corazón de mi primera metodología.
Algunos de mis alumnos me decían: ¡Ahora tengo un pitch power!
Otro me consultó una vez, cuando iba a publicar "los 4 pasos de Héctor Sepúlveda"
Decidí bautizarlo como método Power Pitch y la Universidad de Girona (España) publicó el primer libro el año 2013, y el año siguiente se publica en Chile.
Luego profundicé en empresas B2B, creando relatos de venta para equipos comerciales; y pitches de emprendimientos científicos que requieren levantar inversión, lo que se ve reflejado en el libro "Narrativas de Propuestas de Valor" del año 2019.
Las falencias comunicacionales en cargos de C-level me llevó a asesorar gerentes en Banca, Minería, Industria y Tecnología. Y a crear la metodología Storytell-inc, para inspirar y movilizar equipos o audiencias, donde pude aplicar muchos conceptos de mi pasado de dramaturgo y frustrado escritor. Funcionaron mucho mejor asesorando mensajes empresariales que creando obras artísticas.
Hoy me muevo entre esos tres mundos: empresas B2B, startups científicas, y cargos C-level. Doy clases en universidades y conferencias.
He perdido la cuenta de la cantidad de relatos comerciales y discursos que he escuchado y asesorado, lo que me brinda una experiencia que me permite identificar falencias y potencial al poco escuchar hablar a alguien. Las asesorías uno a uno son de las que más disfruto, ya que me permiten conectar no solo a nivel laboral, sino, además, personal.
Hoy proyecto escribir más libros, aunque no de cuento y poesía, que era el tipo de escritura que soñaba de niño. Por eso no me atrevo a llamarme "escritor", me da un poco de pudor llamarme como mis héroes que nutren mi biblioteca literaria. Solo "autor" de libros y metodologías que ayudan a líderes a cautivar y conseguir apoyo para lograr objetivos difíciles que son un aporte a personas, organizaciones y comunidad.
Me entretengo trabajando.
¡Deja de trabajar! -me dicen a veces.
Pero no quiero parar de entretenerme.
¡Compréndanme!
